Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on LinkedInBuffer this page

Después del post de la semana pasada sobre el trabajo en casa, me ha quedado claro que somos muchos los que vivimos esto cada día. Seas diseñador gráfico o no, este post te puede interesar. Hoy analizaré él asunto del teletrabajo desde un punto de vista más objetivo, viendo ventajas y desventajas. Es posible que, como yo, saques algunas conclusiones que te sirvan para mejorar tu día a día.

Mesa de escritorio con ordenador portátil.

Desventajas

  • Necesitamos espacio. Conciliar la vida familiar y laboral requiere un esfuerzo. Los espacios que tenemos en casa son limitados, así que… ¿dónde colocas tu “oficina”? El robar parte del espacio a tu casa puede llevarte a tener conflictos con tus compañeros o familiares.
  • Lo que importa es el resultado. Conseguir que tu escritorio, tu monitor, la iluminación del entorno, la silla en la que te sientas sean los ideales para el desarrollo de tu labor puede resultar imposible (para empezar por la economía). Si estás enfermo o has trabajado 15 horas seguidas no le importa absolutamente nada a quien te encarga un trabajo, sólo le importa el resultado.
  • El horario. Como no tenemos que fichar en ninguna oficina, podemos trabajar cuando queramos (o cuando podamos, jejeje…). La libertad de horario es a veces traducida por tus allegados como “tiempo libre”, ¡gran error! En cualquier momento, puede presentarse un amigo a tomar un café, o llamarte para proponerte alguna actividad o tu madre para que la acompañes a hacer algún papeleo, ¡las posibilidades son infinitas! Estás en casa, pero, ¿tan difícil es entender que estás trabajando? Además si te pasa como a mi que tengo niños, nada más que un día no tengan cole, te va a tocar a ti hacerte cargo, con lo que olvídate de trabajar. Y a esto súmale todas las labores del hogar que claro que tú puedes hacer porque estás en casa… sin comentarios…
  • Vivir en aislamiento. Esa es otra consecuencia negativa. Muchos se quejarán del tiempo que pierden en su trayecto al trabajo sin darse cuenta de que es muy saludable. Levantarse, arreglarse y pasar un rato “de camino” (moverse) ordena tu día, separa tu vida laboral de la privada. Nuestro cuerpo necesita salir al exterior. Yo ya sabéis que tengo obligaciones que me fuerzan a ir afuera. Pero si tú no las tienes, tendrás que buscarte la excusa. Arreglarte y dar una vuelta a la manzana será suficiente, ¡de verdad!
  • Si no eres disciplinado, esto no es para ti. El haber trabajado antes por cuenta ajena es muy útil para ser capaz de tener la autodisciplina suficiente. Si acabas de terminar la carrera y tu primer trabajo es por tu cuenta, deberás esforzarte el doble. Nada como el conocimiento práctico adquirido al trabajar para otros.
  • No hay quien te aguante. Pasas mucho tiempo solo y tu estado de ánimo puede verse afectado. Es que… ¿Con quién te desahogas? No tienes compañeros de trabajo con quien disipar esas trivialidades que agrian nuestro carácter. Amargarse la vida es todo un arte que algunos dominan a la perfección. Lo que es evidente es que necesitamos a los demás. En mi caso, gracias a las redes sociales, tengo un entorno que me acompaña cada día, tengo una “red” que me salva de la caída en el mal rollito.

Ventajas

  • La libertad es buena. Libertad para salir a hacer deporte a primera hora, para trabajar más si el tiempo es lluvioso o menos si sale el sol, etc. Hay momentos en los que tenemos que darlo todo y momentos en los que no tenemos nada de trabajo y podemos tomarnos unas pequeñas vacaciones. Somos soberanos de nuestro tiempo y todo hay que decirlo, unas cuantos días libres motivan a cualquiera.
  • El ahorro. Ahorramos tiempo que al no tener que desplazarnos hasta el lugar de trabajo. Ahorras gastos porque no tienes que pagar transporte, ni ropa para ir a trabajar, etc.
  • Nadie te vigila, sólo importa el resultado. Tu camino a seguir no le importa a nadie salvo a ti mismo. Podrás desarrollar tus propios métodos para generar ideas y cuando te acostumbres a esta autonomía, no querrás perderla. Tú eres el responsable de tus fracasos, pero también de tus triunfos y eso es mucho más importante.
  • La educación de tus hijos. En el caso de que los tengas, tus hijos serán los grandes beneficiarios de que estés ahí. Aunque para mí no sea bueno porque mi jornada se hace excesivamente larga, sé que es lo mejor para ellos. Estar presente, formar parte activa en su educación, es una de las grandes motivaciones que me llevan a desarrollar con gusto esta forma de trabajo. Mi tiempo libre es el que paso con ellos y es de gran calidad.

Otra posibilidad: Coworking

Yo me lo he planteo a medio o largo plazo. Con el coworking cubres algunas carencias como la de salir de casa o tener un entorno adecuado para trabajar. Además del lujo de tener “compañeros de trabajo”, compañía que seguro que te enriquecerá y muchas más cosas, como relaciones laborales (o contactos). Eso es superimportante para que te salgan nuevos proyectos, si estás ahí, seguro que se te verá mucho más, nada como el boca a boca.

De momento, no me lo puedo permitir, porque, ¡claro!, esto tiene un coste económico no desdeñable, cosa que veo de lo más normal, ya que te dan un gran servicio.

El gran inconveniente que le veo a esto del teletrabajo es que hay que ser autónomo y como tal tenemos muchos menos derechos sociales y muchas más obligaciones tributarias. La administración hace años que tiene una cuenta pendiente con este tipo de trabajadores, siempre hay proyectos pero nunca se hacen realidad.

Recuerda que el éxito o el fracaso de esta forma de trabajo no sólo depende de ti. Tu familia también tendrá que poner de su parte. ¿Tienes tú algo que aportar? Seguro que tu experiencia nos enseña mucho, cuéntanosla.

Fuente: Psicología para creativos, (Ed. GG)

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on LinkedInBuffer this page
Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *