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Hay muchos tipos de diseñadores. Cada uno tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos, ¡claro está! Pero eso no es un problema. Lo importante es saber dónde somos más fuertes para sacarle partido, y dónde somos más débiles para currárnoslo más. La creatividad forma parte de nuestra vida diaria, compartimos con ella desayunos y meriendas. A esta amiga nuestra hay que alimentarla y ejercitarla, sino, nos abandona sin remedio. Vamos allá con la segunda entrega de definir la forma: démosle buenos alimentos a nuestra creatividad.

Imagen en blanco y negro. Se ve el cuerpo de una personal, su tórax y sus piernas. Tiene la mano derecha extendida mostrando su palma manchada de pintura.

Herramientas insólitas

Los diseñadores siempre andamos con nuestra libretita para allá y para acá. Lo más normal es que plasmemos nuestras ideas sobre el papel utilizando el lápiz o el boli. Y cuando el trabajo está más avanzado, el ordenador. Esto puede ser contraproducente, ya que la rutina, aburre. Lo convencional te lleva a lo convencional. Usando otras herramientas, menos usuales a la hora de plasmar nuestras ideas, nos liberamos de nuestros hábitos. Esa nueva herramienta, puede potenciar la creatividad más allá de lo que lo hace nuestro tradicional lápiz. El alambre o el hilo, pueden resultar más difíciles de manipular, pero el dibujo hablará un idioma distinto.

Cómo usamos herramientas insólitas:

  1. ¿Qué formas quieres crear? Formas geométricas para un logo, tratamiento tipográfico para una maquetación… las necesidades pueden variar mucho. No te compliques mucho la vida en esta fase. Los nuevos materiales combatirán nuestra flojera mental.
  2. No le saques punta al lápiz y apaga el ordenador.
  3. Busca instrumentos de dibujo. Prueba a usar cualquier palo que te encuentres y tinta china, por ejemplo. Abre tu mente, piensa en posibles componentes y ponte a las órdenes de tus herramientas.
  4. Elige bien. ¿Ya has probado con diferentes materiales? Ahora escoge los dibujos muestren equilibrio entre forma y función, belleza y claridad.
  5. Tradúcelo a diseño gráfico. Usa ahora los dibujos para tu trabajo y conviértelos en material comunicativo. Has de traducir el trabajo a un medio reproducible, ya sea vectorizandolo, fotografiándolo, etc.

De nuevo romper con la rutina abrirá nuestra mente a horizontes no explorados.

Lenguajes de marca

La identidad de una marca es algo más que un logotipo. Los colores, las formas, el tipo de letra, el packaging… ¡la de cosas que pueden identificar a una marca! Y todos estos elementos transmiten los valores de la empresa a su público. Es importante que sean los valores adecuados. Un lenguaje de marca de calidad fidelizará a los clientes y ganará con el tiempo. Ejemplos tenemos muchos: el cocodrilo de Lacoste, los camiones marrones de UPS, las tres rayas de Adidas… Estas marcas y sus lenguajes se han beneficiado de décadas de exposición y refuerzo públicos.

Construir un lenguaje de marca partiendo de la nada:

  1. Delimita el público objetivo. Para saber cuál debe ser tu lenguaje, primero deberás saber a quién te diriges. Ten en cuenta la edad, el estilo de vida, la educación, etc.
  2. Crea un vocabulario. Identificado tu público, crea una colección de elementos verbales/visuales que se puedan aplicar como portadores del mensaje de la marca.
  3. Hay que jerarquizar. ¿Qué componente es el más importante?, ¿y el que menos?
  4. Aplicación sistemática. ¿Cómo vas a aplicar tu lenguaje de marca? Puedes establecer normas más rígidas o más flexibles aplicándolas a diferentes elementos como el packaging, la señalización, etc.
  5. Documenta el funcionamiento de la familia. Puede que estés preparando una presentación para un cliente o un manual de marca. En cualquier caso, organiza, explica y documenta bien los elementos que forman tu familia visual corporativa.

Este es un trabajo minucioso pero muy bonito, eso sí, has de conocer la marca a la perfección.

¿Os ha gustado?, espero que estas herramientas alimenten vuestra creatividad, la semana que viene, la última entrega.

Más sobre este tema: Definir el problema (I, II y III), Generar ideas (I, II y III), Definir la forma (I)

Fuentes: Intuición, Acción, Creación, Graphic Design Thinking, Ellen Lupton Editorial GG Imagen: Kameron Bayne, stock xchng

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Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

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