Desde que hace unos días publiqué mi primera entrada en mi recién estrenado blog no he parado de darle vueltas a la cabeza para decidir sobre qué podía escribir mi siguiente post. Este tren va a toda velocidad y como sabéis no pienso bajarme. Me he decidido a dar un paso al frente, perder el miedo al espejo, salir ahí y escribir un blog. Esta ha sido una de las mejores decisiones que he tomado últimamente. Forzarme a esforzarme, a buscarme la vida para generar contenidos de calidad y a hacerme valer. Esto me va a ayudar mucho a ser mejor profesional y mejor persona. Y como la habilidad es hija de la costumbre, al lío, que hay que escribir, ¿sobre qué voy a hablar hoy?

Laura pensando en de qué va a escribir en el siguiente post

…Hasta ahora siempre me he ocupado del aspecto de las cosas, he diseñado libros, catálogos, revistas… y el contenido siempre ha sido labor de otros, yo me ocupo de la forma, del color o de qué tipografía es la adecuada para expresar mejor ese contenido en cuestión. En este blog, me ocupo del fondo y de la forma así que…  de nuevo viene la pregunta: ¿de qué voy a hablar hoy?

De lo gratificante que es tener un blog. ¿Es mi segunda entrada y voy a hablar de lo gratificante que es escribir un blog?, ¡venga ya!

Pues mira, sí. Estoy buscando información para decidirme a qué contar y no paro de aprender cosas. ¿Lo recomiendo? Rotundamente sí. Últimamente estoy de lo más actualizada gracias a mi actividad en Twitter, pero para escribir una entrada he de concretar en un tema, analizarlo, detenerme más, reflexionar sobre ello, investigar. Además, el pensar que alguien va a pararse a leer mis palabras me produce un gran respeto y yo que a menudo soy demasiado exigente conmigo misma, ¡pues imagínate! Lo más seguro que una vez que termine este post no lo lea nadie, nada más que algún familiar y algún amigo o puede que quien lo lea piense que no es interesante (ojalá que si lo sea), pero no importa. A mi me ha servido de mucho y me voy a quedar con eso.

Es altamente gratificante que te den una palmadita en la espalda cuando tienes un trabajo bien hecho, pero lo realmente gratificante es disfrutar mientras lo estás llevando a cabo, que la recompensa no sea el final, sino que sea el disfrute del trayecto recorrido. Así que… ¡olé mi blog!

Una vez que consiga concretar un tema sobre el que hablaros, intentaré seguir estos útiles consejos:

  1. Organizarme, tener una vida estructurada: el tiempo es oro.¡OMG!, esto es realmente complicado
  2. Marcarme mis propias metas, a corto, medio y largo plazo. Mi primera meta a corto plazo es organizarme. 🙂
  3. Tengo que ser constante, tener periodicidad y cumplir con mis seguidores, sois muy exigentes. Tened compasión que acabo de empezar el viaje.
  4. Tener mi propio estilo, diferenciarme del resto. Creo que esto no es tan difícil…
  5. He de escribir pensando en el siguiente post, no en el anterior. Os aseguro que eso lo estoy llevando a cabo ya.
  6. Leer otros blogs, recoger lo mejor de cada uno, actualizarme constantemente. Cumplido. 😉
  7. Tomarme un descansito y volver dentro de un rato, a ver qué me parece lo que he escrito. Fácilmente.

Fuente: Bloguismo

Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

2 Thoughts on “Olé mi blog”

  • Estupendos consejos Laura, y sí, somos muchos los que te leemos, pero pocos los que se atreven a comentar, vete acostumbrando a eso. Pero tranquila, hay días que se les quita el respeto y te dedican unas líneas, ese día dejas de mirar la estadística y miras el corazón, que es donde realmente es difícil llegar. Estoy segura que lo harás más de 100 veces.

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