Hace unos días, me llegó un correo electrónico de Argentina. Me lo mandaba Max Rompo y me mostraba uno de sus últimos trabajos. ¡Qué bien!,  es todo un placer que se acuerden de mi, sobre todo para enseñarme proyectos tan interesantes. Vamos a ver carteles, carteles de Jazz.

fotograficos

El Jazz es un género musical que me encanta, aunque reconozco que lo escucho poco (eso debería cambiar). Además tiene una gráfica asociada con claro protagonismo tipográfico. Colores básicos y juegos con los tipos, eso es lo que me viene a la cabeza.

Este trabajo que han llevado a cabo Max Rompo y Pontenpie es un gran ejemplo de ese Jazz gráfico, con recuerdos de otras épocas. Es lo de antes convertido en algo de ahora, con una maestría y talento impresionante.

Estos carteles anunciaban un festival que se celebró en Claypole, una pequeña ciudad cercana a Buenos Aires. Este ambicioso proyecto duró todo un año y los responsables fueron el teatro y el centro cultural “La Casa de Claypole”. Ellos fueron los que convocaron a Max y a Pontenpie para crear la comunicación del mismo. Todo el proyecto es de autoría compartida salvo la fotografía, que corrió a cargo de Pontenpie. En Pontenpie llevan varios años dedicados a la fotografía y especializados en la foto de músicos, sobre el escenario o fuera de él.

Lo cierto es que el desarrollo tuvo que hacerse con bastante urgencia y no hubiera sido posible sin el orden que nos da la experiencia de haber trabajado juntos diseñando mayormente tapas y discos, tanto para Argentina y Sudamérica, como para Europa y Japón.

Lo que son las cosas, este proyecto, llegó a manos de sus realizadores sólo dos días antes de la presentación ante la prensa y a unas semanas del primer concierto.

Para aquella presentación diseñamos un afiche horizontal que ilustraba a un trompetista tocando un PRE que anticipaba la llegada del Jazz a Claypole.

Saxofonista-Claypole

En Claypole nunca se había celebrado un evento de estas características. Tenían un flamante teatro nuevo que anunciaba conciertos de artistas de primer nivel nacionales e internacionales. Pero la verdad es que los vecinos desconocían a estos artistas.

La estrategia comunicativa exigía legibilidad, síntesis y velocidad tanto como correspondencia al lenguaje propio del género para contarse historicamente a sí mismo y para lograr que se distinga de otros eventos culturales coincidentes en la zona. Estas circunstancias hicieron al juego de formas geométricas simples y puestas tipográficas pesadas (siempre confiando en las variables de Univers de Adrian Frutiger) recursos más apropiados que la ilustración para cumplir con la tarea, semana a semana, durante el transcurso del año y sin perder coherencia entre piezas y procurando, al mismo tiempo, dotarlas de la riqueza lúdica y expresiva propias del Jazz.

La gama de colores me parece genial. Digamos que hay tres familias de carteles. En unos es la fotografía es la protagonista, en otros la tipografía y por último están los protagonizados por las formas geométricas. A cada cual más espectacular y siempre, con un hilo conductor que los hace indiscutíblemente hermanos.

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El proyecto se merece un gran aplauso. Mi mas sincera enhorabuena a los autores, después de ver esto, me entran muchas ganas de escuchar algo de Jazz…

Muchas gracias a Max Rompo por la información. Para ver el proyecto completo aquí.

Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

2 Thoughts on “Festival de Jazz de Claypole, carteles de Max Rompo y Pontenpie”

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