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Hoy terminamos esta  serie de post dedicados al Graphic design thinking y a la creatividad. ¡Qué pena, con lo que me gustan! Quiero poner en práctica todas y cada una de las técnicas de las que hemos hablado en los últimos meses. Tenemos que dedicarle tiempo a ejercitar nuestra creatividad, ya lo sabes, es indispensable mantenerla en forma y darle duro. Si tienes trabajo, está al alcance de tu mano poner en práctica estas técnicas. Si estás desempleado (como yo), tenemos que hacer un esfuerzo por trabajarlas. Los proyectos personales son una opción. Otra es presentarse a concursos, aunque yo no tengo muy buena opinión de ellos… salvo excepciones, suelen tener unas bases bastante abusivas (léelas atentamente).

Montones de latas de bebidas aplastadas y deterioradas.

Vamos allá con las últimas dos herramientas para definir la forma:

Reutilización

Como sabemos, estar siempre en el mismo sitio, a la misma hora y de la misma forma hace que nuestra creatividad se haga pequeñita, pequeñita. Así que, salgamos a la calle. Cámara en mano, nos aventuramos a la búsqueda de materiales visuales diferentes y novedosos. Cualquier cosa puede valer, haz pruebas, practica, arma jaleo y diviértete. Explora de forma abierta y edita después el material. Las imágenes obtenidas pueden servirte después para muchas cosas ilustraciones, identidades, camisetas. Es pura sustancia visual que, aunque sea de inspiración, te será útil.

Reutiliza lo viejo, fuera lo nuevo

  1. Vamos de paseo. Sal a la calle con una bolsa de plástico, una cámara de fotos y un cuaderno de bocetos. Recoge todo lo que te parezca interesante que esté por la calle, erosionado por los elementos, mejor si tienen textos impresos. Elige uno de los objetos recogidos.
  2. Estúdialo. ¿De qué está hecho?, ¿qué puedo hacer con él?, ¿puedo transformarlo? Explóralo, ¿para qué podría servirme?
  3. Ponte límites. Usando sólo este objeto elegido, haz un ejercicio de reconsideración y recomposición. Haz lo que sabes y lo que no sabes hacer, lo que se debe y no se debe hacer. Rompe el objeto, juega con sus partes.
  4. Documenta el proceso. Ya sea con una cámara o con un lápiz refleja la recomposición del objeto. Analiza lo que hay alrededor, la iluminación, la forma en la que se presenta el objeto. Haz lo que quieras.
  5. Cortar y ensamblar. Fotocopia todos los dibujos, fotografías, tus notas… Haz fotocopias sobre fotocopias, cambia el contraste, recorta partes de una impresión y haz un collage junto con otras. Juega hasta crear al menos 50 reinterpretaciones del objeto, pero sin contarlas, ¿eh?, diviértete.

Si tu trabajo del día a día empieza a oler a rancio, esta es tu herramienta.

Maquetas

Una maqueta sirve para simular el aspecto que tendrá un diseño una vez producido o impreso. Esto nos dará una idea clara de cómo funcionará y qué impresión provocará. Una maqueta puede construirse en tres dimensiones o bien con dibujos y montajes fotográficos. Con esta herramienta, exploraremos las propiedades formales y físicas de las aplicaciones gráficas, como la escala, la forma, la jerarquía… Según qué proyecto, crear una maqueta puede ser más o menos importante y más o menos difícil. Sirven para probar materiales, proporciones y detalles. Y siempre, siempre, te será muy útil para mostrárselo a los clientes.

Crear una maqueta

  1. Plano. Dibuja un plano de aquello que quieres construir. Si se trata de packaging, busca un ejemplo que se ajuste a la forma básica que necesitas. Ajusta la escala y las proporciones a lo que tú necesitas.
  2. Diseño. Aplica los elementos gráficos de tu diseño en cada plano. Asegúrate de colocarlos en la orientación correcta cuando el embalaje sea construido. Haz bocetos para probar la orientación. Imprime el diseño finalizado.
  3. Producción. Una vez impreso el diseño sobre el papel, construye la maqueta cuidadosamente. Usa pegamento si es preciso para el montaje.

Las tres dimensiones enamoran. Hacer una maqueta y ver cómo quedará tu diseño es muy placentero. Y además, tu cliente quedará satisfecho y hablará maravillas de ti.

Y hasta aquí hemos llegado. Pero no os preocupéis, la semana que viene volveré con más cosas interesantes. Espero que hayáis disfrutado del recorrido por el maravilloso mundo del Graphic design thinking, ya me contaréis vuestras experiencias.

Más sobre este tema: Definir el problema (I, II y III), Generar ideas (I, II y III), Definir la forma (I y II)

Fuentes: Intuición, Acción, Creación, Graphic Design Thinking, Ellen Lupton Editorial GG Imagen: Berkeley Robinson, stock xchng

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Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

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