A veces tenemos que trabajar demasiado deprisa. Es común que el cliente se crea que tu trabajo se puede hacer en un santiamén. Y, ¡hombre!, a veces se puede… Pero está claro que el resultado será malo o mediocre. Para que el trabajo sea bueno debemos dedicarle tiempo. Hay que tenerlo en la cabeza un tiempecito, como un bizcocho tiene que estar en el horno para cocerse.

Imagen en blanco y negro con tres lápices. A dos se les ve la punta bien afilada y al tercero se le ve la goma de borrar. Están sobre unas hojas de papel en blanco.

Tras todo el trabajo previo definiendo el problema y generando ideas, ahora nos toca definir la forma. Tenemos unas cuantas ideas que han pasado el corte. Son ideas buenas que queremos desarrollar. Para ello, las expresaremos visualmente. Al hacerlo, veremos si funciona. Ejecutar la idea es muy importante, lo más importante para algunos. Personalmente disfruto mucho en las fases previas, pero esta fase es muy importante, es la parte visible. Resulta apasionante convertir en realidad un proyecto.

Todo el trabajo realizado previamente no servirá de nada si esto no lo hacemos bien. Imagínate expresarnos ahora de forma torpe, después de tanto trabajo. Cada diseñador tendrá su camino y cada uno llegará a diferentes conclusiones.

Vamos allá con algunas herramientas útiles para ayudarnos a definir la forma:

Kit de piezas

Esta es una metodología de diseño utilizada por Andrew Blauvelt y basada en sistemas. La usó para crear la nueva identidad del Walker Art Center de Mineápolis. Él y su equipo de diseño del museo crearon un logotipo dinámico. Un sistema abierto de símbolos ornamentales que podían usar como si fuera una tipografía, pulsando el teclado. El resultado es ecléctico y muy adecuado para este centro donde cabe todo tipo de arte. De esta manera se pueden producir infinitas variaciones siendo de este modo una marca llena de vida, abierta, flexible…

Dos imágenes. Izquierda: Secuencia de cómo funciona la identidad del Walker Art Center (WAC). 1. Seleccionar fuente y escribe ek texto. 2. Barra espaciadora para superponerlos. 3. Elige un patrón. 4. Superponerlos. 5. Repítelo para crear una línea y selecciona el color. Segunda imagen: Tarjetas del museo ilsutradas con secuencias diferentes de la marca con distintos patrones, fuentes Dos imágenes. Izquierda: La entrada del museo con la pared izquierda decorada con la gráfica de la marca. Diferentes colores, patrones... Derecha: Merchandase del museo con distinas aplicaciones de la marca. Bolsa y neceser.

¡A jugar!

  1. Diseña las piezas. Crea el kit. Pueden ser componentes dibujados, fotografiados, construidos, etc.
  2. Reconfigura. Decide unas reglas para combinar los componentes del kit. Pocos elementos pueden tener muchísimas posibilidades.

Podemos aplicar esta herramienta en muchas situaciones.

Esprintar

Caer en la rutina es muy fácil. La frescura inicial se pierde rápidamente, hay tantas opciones posibles… A veces, pensar demasiado es contraproducente. Juguemos un poco.

El sprint rompe tus hábitos y te obliga a encontrar nuevas opciones en un pequeño lapso de tiempo. Después, pasas rápidamente a otra cosa. De esta forma, abrirás nuevas rutas en un momento. Es mucho más fácil arriesgarse cuando tienes poco tiempo. No necesitas precisión, libérate, explora! Luego podrás descartar lo que no te interese.

Preparados, listos…

  1. Fija unos parámetros. O lo que es lo mismo, ¿cuáles son las reglas del juego? Tiempo, un determinado número de tipos de letra, algunos elementos de maquetación… Crea grupos de reglas y ve cambiando.
  2. Calentamiento. Cinco minutos antes, dedícalos a ojear libros que te inspiren, o a crear bocetos libres (a mano, ¡claro!). Esto no forma parte de la media hora de sprint.
  3. Sin miedo. Prueba cosas nuevas, tírate a la piscina. Trabaja deprisa y juega, diviértete.
  4. Tiempo de decisión. Cuando tengas una buena batería de propuestas, imprime versiones reducidas del resultado de tus sprints. Ponlas en una mesa, extendidas y descarta opciones viéndolas todas a la vez. Con cuatro sprints generarás suficiente material para tener unas cuantas candidatas a la pieza final.

Dedícale un rato cada día a esta técnica, ponlo en tu horario. Con uno tienes suficiente, acabarás exhausto.

Y con esto acabamos la sesión de design thinking de hoy, dentro de poco, más herramientas. Espero que os sean útiles, ¿cuál os gusta más?

Más sobre este tema: Definir el problema (I, II y III), Generar ideas (I, II y III)

Fuentes: Intuición, Acción, Creación, Graphic Design Thinking, Ellen Lupton Editorial GG Imágenes: Zsuzsanna Kilian, stock xchng y Superserious

Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

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