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Tres lápices de grafito con la punta roma sobre un papel blanco

A toda costa quiero escribir este post ahora. No lo quiero dejar para luego, no para más tarde, ahora mismo es el momento. Después la inspiración se va, se pierde el instante mágico que nos hace sentirnos un auténtico Da Vinci. Eso pasa. A veces, muchas o pocas, pasa. No podemos dejar al azar este asunto. Puede que puedas esperar a que Ella, la musa, se presente. Pero en el mundo real, en la mayoría de las ocasiones, no podemos dormirnos. Lo mejor que podemos hacer es contar con herramientas que nos ayuden. Si ese mágico momento llega, estupendo. Pero mientras tanto, yo seguiré siendo creativa gracias a las técnicas que estamos desgranando en estos posts sobre generar ideas (I y II).

Diario visual

Se trata de divertirse. Aunque te encante tu trabajo, un proyecto puede eternizarse y terminar aburriéndote. Hacer un diario visual rompe esa rutina. Dedícale todos los días un ratito a algo distinto y que realmente te guste. Esta medicina te curará todos los males y repondrá pilas para volver a tu trabajo tedioso con muchas más ganas. Haciendo esto todos los días te crearás además tu pequeña biblioteca creativa, que seguro te servirá en más de una ocasión.

¿Quieres hacer un diario visual?

  1. Define los parámetros. La periodicidad, si lo postearás online o no, puede tener un tema central o ser de tema libre. Experimenta y almacena ideas.
  2. Sigue las reglas. Aunque ese gran proyecto te ocupe todo tu tiempo, ten tu recreo creativo, 15 minutos, aunque sea.
  3. Trabaja en series. Si algo te gusta, sigue por ahí. Enlaza cada día, continúa con lo anterior. Algo insignificante puede convertirse en algo grande.
  4. Comparte tu trabajo. Hoy es muy fácil. Ten un blog o una cuenta en alguna red social (Domestika, Behance…), expón tus trabajos en una cafetería, anima a otros a que colaboren y que se unan al proceso. El público te puede inspirar.
  5. Siempre hacia delante. Sigue creando y el esfuerzo tendrá mayor valor. Crea tu arsenal gráfico. Cuando tengas un verdadero problema creativo, tendrás un baúl lleno con el que hacerle frente.
  6. Cosecha buen material. Ojea tu diario antes de empezar un nuevo proyecto, puede que ya cuentes con la idea que necesitas.

Échale un poquito de sal y pimienta al día a día de trabajo, ¡deja el ordenador y coge tus lápices!

Codiseño (o cocreación)

El mayor experto es el usuario. Eso los diseñadores lo hemos aprendido hace tiempo. Con el codiseño implicamos a los usuarios en el proceso de diseño. De esta forma, los destinatarios de este producto, servicio, etc., se implican de forma activa. Esta técnica tiene algo que ver con el “Do it yourself” y con esos usuarios que cada vez tienen mayor control sobre sus decisiones. El codiseño implica al público en el acto creativo. En la era 2.0 esto está hecho, hay cantidad de empresas que piden sugerencias a sus fans de Facebook, por ejemplo. La participación de los usuarios es activa en muchos casos y es fácil para las marcas aprender de ellos. Pero aquí estamos hablando de sesiones de codiseño en vivo, no a través de una pantalla. Se trata de reunir a un grupo de personas y trabajar en común en base a un kit proporcionado y a una cuestión formulada.

¡Codiseñemos!

  1. Encuentra codiseñadores con los que colaborar. Si por ejemplo se trata de un producto para mascotas, trabaja con veterinarios, propietarios y adiestradores.
  2. ¿Cuál es la pregunta? Ha de ser concreta y abierta a la vez. No anticipes una posible solución, haz que imaginen.
  3. Crea un kit de codiseño. Dales unas cuantas herramientas sencillas que inviten a la participación de los codiseñadores. Pueden ser pegatinas, blancas o impresas, una lista de palabras o preguntas que inviten a pensar. Se pueden plantear sesiones individuales o en grupo.
  4. Escucha e interpreta. Observa cómo se implican en el proceso y estudia el resultado de su trabajo. Lo importante no es el acabado, lo importante es que aprendas y reflexiones sobre las expectativas, los miedos, qué es lo que desean.

Los resultados pueden ser sorprendentes, las frescas mentes de nuestros codiseñadores  nos aportarán montones de ideas.

¿Qué os parecen estas técnicas? Hemos hablado de otras técnicas para generar ideas en post anteriores (I y II), ¿cuál os parece más útil?, animaos a comentar. Personalmente los verbos de acción me parecen geniales, aunque supongo que cada situación tendrá su técnica. ¡Hasta pronto!

Más sobre este tema: Definir el problema (I, II y III), Generar ideas (I y II)

Fuentes: Intuición, Acción, Creación, Graphic Design Thinking, Ellen Lupton Ed. GG Imagen: Svend Damsgaard, stock xchng

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Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

One Thought on “Graphic Design Thinking: generar ideas (III)”

  • I appreciate your two propositions, visuel journal and codesignemos; drawing is essential but writing text is another spring of ideas and as you said about your community manager workshop we can have pleasure in it.

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