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Hoy es mi cumpleaños. Y me siento igual que hace 15 años (es verdad, aunque suene a tópico). Eso sí, mi vida ha cambiado mucho, sería imposible que permaneciera intacta con lo que han cambiado las circunstancias. La de cosas que hoy son cotidianas y que antes eran desconocidas o exclusivas de una élite… Pero hay cosas que siguen igual, que no cambian nunca, por muchos aparatos que tengamos. Como yo, que me siento igual que hace 15 años… Como la creatividad, con la que contamos desde siempre y para siempre. En este día tan bonito vamos a hablar de generar ideas. Idea

Hasta ahora habíamos estado definiendo el problema (I, II, III), ahora ya lo tenemos claro. Nos toca solucionarlo. Coger todo lo acumulado, todos los apuntes tomados, todo el trabajo que hemos hecho hasta ahora, difícil y divertido (en mi opinión) y empezar a sacar ideas. Al principio digamos que abarcamos mucho, hacemos un círculo muy amplio. Tenemos que cerrarlo hasta que sólo quede la idea. Según el proyecto que tengamos entre manos, el mejor método de trabajo variará.

Encontrar de todo en todas partes

Hay que mirar siempre más allá para encontrar ideas. ¿Tu dónde sueles encontrarlas?, ¿cómo te inspiras? Si sueles hacerlo de una manera debes saber que en cualquier momento, en cualquier lugar, ella llega. De hecho, hacer cosas totalmente diferentes a las que haces habitualmente ayuda mucho a que la inspiración se presente.

  1. Tienes que ser como Bob, una esponja marina. Absórbelo todo, toma nota y desde luego y como siempre… lee mucho y de cualquier género, los genios están en todas partes y podremos aprender de ellos.
  2. Ten un librito de hojas blancas (sin rayas, ni cuadros ni nada). Esto te ayudará a poder tomar nota de todo, porque las cosas como son, dices: “me acordaré, me acordaré…” y después se te olvida! Llegado el momento, este librito puede ser muy valioso como fuente de inspiración. Unas ideas generan otras ideas.
  3. Observa lo que hacen otros artistas o diseñadores. Aprende de ellos, ¿de dónde sacan sus ideas?, aprende de ellos.
  4. Elabora una base de datos. Colecciona libros, escucha música (of course)… visita el zoo, ve a un espectáculo de magia… Guarda lo que encuentres en internet y un largo etcétera. Esta base de datos es como una biblioteca particular que podrás consultar cuando quieras.
  5. Trabaja con un concepto en tu mente. Partir de una idea conceptual ayuda a que el proceso de diseño fluya mejor.

Las ideas pueden surgir de cualquier parte, pero no de la nada. Nuestra creatividad es hija de la cultura en la que estamos inmersos.

Asociaciones forzadas

Juntemos dos cosas que por naturaleza no se encontrarían nunca. Forcemos esa unión. El resultado puede ser sorprendente y llevarnos a lugares que de otro modo, no habríamos pisado. Podemos elaborar listas de productos o servicios, características o estilos y después crear vínculos entre ellos.

  1. Elige una asociación. Depende del tipo de proyecto que tengas entre manos el tipo de asociaciones que tendrás que hacer será diferente. Por ejemplo:

–          Servicios: biblioteca + gimnasio

–          Estilos: barroco + punk

–          Funciones: sofá + oficina

  1. Haz dos listas. Por ejemplo, quieres crear un nuevo concepto de supermercado. Mediante una lluvia de ideas para elaborar las listas (arreglo de electrodomésticos, peluquería, clases de baile), establece asociaciones e imagina el resultado. ¿Qué nombre le pondrías al negocio?, ¿tu irías?, ¿satisface algunas necesidades?
  2. Combina estilos, mensajes o funciones. ¿Hay ideas conflictivas? Crea listas de imágenes e  ideas asociadas y establece conexiones entre ellas.
  3. Escoge una o más ideas viables. Imagina tu concepto y realiza imágenes para plasmarlo. La elección de los elementos que la formen pueden remitir a los conflictos nucleares expresados en tu concepto. Usa las asociaciones forzadas para mostrar las posibilidades estéticas y funcionales de tu idea. Resume, usa diagramas.

Combinar servicios o aplicar estilos improbables puede ayudarnos a cambiar nuestra forma de pensar.

Ojalá que estas técnicas te sean de utilidad, hablaremos más de Graphic Design Thinking y de generar ideas la semana que viene, ¡te espero!

Más sobre este tema: Definir el problema (I, II y III), Generar ideas (II y III)

Fuentes: Intuición, Acción, Creación, Graphic Design Thinking, Ellen Lupton Ed. GG Imagen: Krzysztof Szkurlatowski

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Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

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