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A menudo asistimos en diseño gráfico al debate de concursos si-concursos no. Yo diría, concursos algunas veces si y otras muchas no. Un claro ejemplo de cuando NO debe hacerse un concurso público es este: el diseño de la identidad para unos Juegos Olímpicos.

Ya hace algunos días del chasco de Madrid 2020, si no fuera por la “relaxing cup of café con leche” de vosotros ya sabéis quien, nos habríamos olvidado de todo, ¡seguro! Sobra decir quién ganó, todos lo sabemos, pero ¿sabéis cuál es el logo de Tokio 2020?

Tokyo 2020

La diseñadora es Ai Shimamine, una estudiante de Tokyo University of the Arts Graduate School y ganadora del concurso de la identidad de las olimpiadas. No voy a detenerme en el análisis del logo, que ya han hecho estupendamente otros, voy a hablar de otro asunto. La  imagen de marca de muchos eventos de este tipo se resuelven últimamente mediante concursos en los que puede participar cualquiera. Es cierto que es una gran oportunidad para la ganadora y me alegro mucho por ella. Pero la ciudad y el país anfitrión pierden la ocasión de lucirse adecuadamente ante el mundo con un logotipo que quedará para la historia.

Los logotipos de las otras dos candidaturas eran estos (está claro que el de Madrid 20020 lo conocéis sobradamente, pero ¿y Estambul?):

Logotipos de ciudades candidatas no seleccionadas Madrid y Estambul

Ninguno de los dos está a mi juicio a la altura de las circunstancias. El de Madrid no cumple una de las principales condiciones ya que no se entiende con claridad.  Y el de Estambul tiene un grave problema de reproducción a tamaños pequeños (entre otras cosas). En ambos casos, el diseño ha sido elegido mediante concurso público y después modificado, con poca fortuna, por cierto.

El logotipo de las Olimpiadas de Brasil 2016 también fue elegido mediante concurso, pero en este caso participaron 139 agencias. Puede ser casualidad (que yo lo dudo), pero esta identidad tiene mucha mejor calidad y posibilidades que el resto. Hubo alguna crítica por posible plagio a la identidad de la fundación Telluride que yo no comparto. Eso sí, ambos parecen inspirarse en La Danza de Matisse.

Rio 2016

En Londres la cosa no fue así. No hubo concurso de ningún tipo. La identidad que presentaron para la candidatura fue diseñada por el estudio estudio Kino Design.

Londres 2012 ciudad candidata

Esta propuesta fue afortunadamente sustituída por el rompedor diseño del estudio Wolff Olins. Este diseño para Londres 2012 fue my criticado entre otras cosas, por su elevado costo (400.000 libras). Sin duda tiene algunos aspectos negativos, pero también los tiene positivos. Nos guste o no, marca un antes y un después y está a la altura de la ciudad a la que representa.

Londres 2012

Con esto se demuestra que el logo presentado en la candidatura no tiene porqué ser definitivo, lo cual me alegra.

Si seguimos dando marcha atrás en el tiempo nos encontraremos con algunas joyas como estas. Puedo decir que en Barcelona 92 se llevó a cabo un concurso restringido con la participación de 6 profesionales de prestigio. De Munich y México no puedo afirmar nada, aunque imagino que en aquellos tiempos no estaban tan de moda los concursos.

Barcelona 92, Munich 72 y Mexico 68

Diseñar el logo de unos juegos olímpicos es un sueño hecho realidad, pero ¿puede estar al alcance de cualquiera?, ¿se debe elegir el ganador mediante votación popular? Los concursos están muy bien para dar oportunidades a los que empiezan, pero ¿son válidos en cualquier caso? Mi opinión está clara. En un evento de esta envergadura y con repercusión mundial no puede caber la posibilidad de que la marca sea diseñada por un aficionado.

logos olimpiadas 1924 - 2020

Fuente: Brandemia

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Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

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