Hotel Boca Chica

Estaba decidida a hablar en este post sobre el estilo Vintage tan requeterepetido.  Me he dado una vuelta por la red en busca de documentación para  nuevas tendencias en diseño gráfico.  Y me descubro acordándome de mi época de arquitecta ¿?! (ahora os cuento) y de un concepto aprendido en mis clases de historia: el eclecticismo.

Antes de ser diseñadora gráfica, yo iba para arquitecta, si. ¡Menuda locura!, menos mal que se me pasó por la cabeza dejar la carrera. Si hubiera seguido por ese camino, seguramente (o no, quién sabe) estaría engrosando la lista del paro…  O sea, exactamente igual que estoy ahora. Me alegro mucho de haberme decidido a cambiar mi perspectiva profesional. Aunque también me alegro de aquellos dos años que pasé en la escuela de Arquitectura de Sevilla, allá por los últimos noventa. No cayeron en saco roto.

Volviendo al concepto, vivimos una época ecléctica, se lleva todo un poco o un poco de todo. Todo lo pasado combinado de diversas formas o por separado. Digamos que no todo combina igual de bien, pero si te lo curras un poco, puedes crear algo novedoso con lo mismo de siempre.  Sobre todo ahora contamos con montones de recursos impensables para épocas pasadas.

Nos encanta el vintage, ¿y cuál es la razón? Estamos en un estado de crisis permanente, todo está muy mal, no tenemos futuro, pero, ¿y el pasado?, ¡amigo, eso es otra cosa! Creo que esa es la cuestión. Lo vintage es evocador, recuerdo de nuestra tierna infancia, cuando todo era de color rosa y el futuro era brillante. Todo esto genera sensaciones positivas que no estamos dispuestos a despreciar en una época como la nuestra.

Sugar Mama logo

Suger Mama, corporativo

Sugar Mama, David Sierra

Antes sí que se hacían bien las cosas, no como ahora. Se diseñaba a mano, se hacían verdaderas obras de arte, no como ahora. Venga, ¿quién es el guapo que renuncia a siquiera una de las herramientas con las que contamos ahora? Si tuviéramos que trabajar como antes,  los diseñadores gráficos estarían contados.

Ya sabemos que el pasado no era tan bueno, pero es que sólo nos acordamos de lo mejor. Con el diseño es igual, lo que se imita y repite, es, afortunadamente, lo bueno, lo que funcionaba (siempre o casi siempre, ¡claro!).

Molly & Me Pecans

Molly & Me Pecans, Studio Nudge

Las marcas han sabido exprimir este gusto por la nostalgia que todos compartimos y lo utilizan para atribuirse los valores de confianza y añoranza, (Coca-cola, Cola Cao, etc.).

Podríamos poner mil ejemplos de cómo nos gusta el vintage, el encanto de una auténtica vespa, los teléfonos de rueda, las gafas de aviador… Imposible olvidarnos de Instagram y de la serie de Mad Men, que es todo un escaparate.

Está claro que el vintage se ha convertido en un clásico y como tal, nunca pasará de moda. A pesar de eso y aunque a veces lo parezca: cualquier tiempo pasado no fue mejor.

Garderobbery

Garderobbery, Pavel Ilyuk

Community Pizza

Community Pizzeria, FounndryCoThe Secret Garden

Secret Garden, Booth

Imagen de inicio Hotel Boca Chica Acapulco, Sociedad Anónima Fuentes: We and the color & Design work life

Mujer plural. Diseñadora gráfica, community manager y madre ocupadísima. Me gusta leer y escribir, sobre todo de diseño, ilustración, tipografía y arte.

4 Thoughts on “Cualquier tiempo pasado no fue mejor”

  • Saludos desde Venezuela, me encanta tu artículo principalmente por la forma en la que captas al público por el título, lo primero que pensé al verlo fue ¡Wow! ¿Alguien se opone al vintage? y luego me doy cuenta de que es una idea capciosa donde generas un preámbulo a la reflexión. Además estoy totalmente de acuerdo, con lo mismo de siempre se pueden hacer mil cosas nuevas y diferentes, si no ¿cómo habría nacido MacGyver? ¿no crees?

    • Muchísimas gracias, Joe. No me opongo al vintage, ¡imagínate! 😀 Pero sí me opongo de plano a la idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
      Gracias por tu comentario y saludos desde Epaña!

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